¿Por qué mi celular carga lento? 5 causas y soluciones definitivas
Es una de las situaciones más frustrantes en el mundo de la tecnología: tienes prisa, conectas tu smartphone esperando que recupere energía rápidamente, y media hora después te das cuenta de que solo ha subido un 5%. ¿Qué está pasando? ¿Se arruinó la batería?
Antes de entrar en pánico o pensar en comprar un equipo nuevo, debes saber que la carga lenta es un problema muy común y, en el 90% de los casos, la solución es bastante sencilla (y económica).
Hoy en Tecno Gadget analizamos las 5 causas principales por las que tu celular carga lento y qué puedes hacer para solucionarlo hoy mismo.
1. El cable USB está dañado internamente (El culpable #1)
Es el sospechoso habitual. Los cables de carga son los accesorios que más maltrato reciben: los doblamos, los enrollamos, los estiramos y a veces hasta los pisamos.
Aunque por fuera el recubrimiento de plástico se vea intacto, los filamentos de cobre internos pueden estar rotos. Cuando esto sucede, el cable no puede transmitir la cantidad de energía adecuada, provocando que el teléfono active un modo de «carga de seguridad» que es extremadamente lento.
- La solución: Pide prestado el cable de un amigo o familiar y haz la prueba. Si con el otro cable carga rápido, ya sabes qué debes reemplazar.
- Recomendación: Invierte en cables con recubrimiento de nylon trenzado, son mucho más resistentes a los dobleces que los de plástico tradicional.
2. El cubo (adaptador de corriente) no tiene la potencia adecuada
No todos los cargadores son iguales. Si compraste un celular de última generación que soporta «carga rápida» de 33W, 67W o más, pero lo estás conectando con el cuadrito viejo de 5W que venía con tu teléfono de hace cinco años, la carga será eterna.
Lo mismo ocurre si estás conectando tu celular directamente al puerto USB de tu computadora o a la pantalla de tu auto. Esos puertos están diseñados para transferir datos, no para enviar grandes cantidades de energía.
- La solución: Revisa las letras pequeñas impresas en tu cargador. Busca la potencia (W o Watts) o los amperios (A). Asegúrate de usar un adaptador que iguale la capacidad máxima de carga de tu smartphone.
- Recomendación: Los cargadores GaN (Nitruro de Galio) son la mejor opción actual: son pequeños, no se calientan y ofrecen potencias altísimas para cargar tu equipo en minutos.
3. El puerto de carga está sucio u obstruido
Llevamos el celular en el bolsillo del pantalón, en la mochila o en el bolso. Con el paso de los meses, el puerto USB-C o Lightning se convierte en un imán para la pelusa, el polvo y la suciedad.
Cuando el puerto está sucio, los pines metálicos del cable no hacen buen contacto con los del teléfono. Esto no solo hace que la carga sea lenta, sino que a veces el teléfono se desconecta con cualquier ligero movimiento.
- La solución: Apaga tu celular. Consigue un palillo de dientes de madera o plástico (¡nunca uses alfileres ni nada metálico!) y raspa suavemente el fondo del puerto para sacar la pelusa acumulada. Te sorprenderá la cantidad de suciedad que puede salir de ahí.
4. Estás usando el celular mientras carga (Y se está calentando)
¿Conectaste el celular y te pusiste a jugar Call of Duty Mobile o a ver videos en alta resolución con el brillo al máximo? Ahí tienes tu respuesta.
Cuando usas aplicaciones pesadas, el procesador genera calor. La batería, al cargarse, también genera calor. Para evitar que el equipo se fría y sufra daños permanentes, el sistema operativo reduce drásticamente la velocidad de entrada de energía. Es un mecanismo de defensa.
- La solución: Deja descansar tu equipo. Si necesitas que cargue rápido para salir, ponlo en Modo Avión, apaga la pantalla y déjalo en una superficie fresca durante 20 minutos. Notarás una diferencia abismal en la velocidad.
5. La batería está llegando al final de su vida útil
Si ya descartaste el cable, el cargador, limpiaste el puerto y no usas el equipo mientras carga, es hora de enfrentar la realidad: las baterías de litio tienen fecha de caducidad.
Después de 2 o 3 años de uso intenso (unos 500 a 800 ciclos de carga), los químicos internos de la batería se degradan. Esto provoca que la batería se descargue rapidísimo y, en muchos casos, que tarde mucho más en retener la energía que le envía el cargador.
- La solución: Ve a los ajustes de tu teléfono y busca el apartado de «Salud de la batería» (muy fácil de ver en iPhone, en Android puedes usar apps como AccuBattery). Si la salud está por debajo del 80%, es momento de llevarlo a un servicio técnico para un reemplazo de batería.
Conclusión
Tener un celular que carga lento es molesto, pero rara vez significa que tu dispositivo esté arruinado. Empieza por lo más básico: revisa el puerto de carga, prueba con un cable nuevo y asegúrate de usar un cargador con la potencia correcta.
¿Descubriste cuál era el problema de tu equipo? ¡Déjanos tu experiencia en los comentarios y cuéntanos qué solución te funcionó mejor!